Lo nuevo de estas semanas en el taller!

Estas últimas semanas el taller tuvo un recorrido particular. Estuve trabajando en dos anillos grandes, piezas XL con piedras que ocupan toda la atención.

El primero fue un anillo XL con una Merlinita, un ópalo dendrítico que siempre me llama la atención por las formas que aparecen dentro de la piedra.
Una pieza grande en plata 925, con un cabujon con talla irregular donde las dendritas negras se ven como trazos suspendidos en el blanco. El aro doble le da solidez sin perder ligereza visual. Es un anillo amplio y con presencia, que deja a la piedra mostrar su contraste natural. Aquí les comparto link para que puedan ver fotos y videos.

El otro anillo XL que terminé fue el de obsidiana arcoíris. Es una piedra que, bajo la luz del sol, muestra tonalidades violetas, verdes y azules, aunque a simple vista pueda parecer completamente negra.
Un anillo robusto en plata 925 con una obsidiana grande y perfectamente pulida. La superficie oscura revela matices cuando se inclina la pieza. El aro doble sostiene bien el volumen de la piedra y acompaña el carácter XL del diseño.


Después de esas dos piezas tan grandes, me fui al extremo opuesto y fabriqué un mini-ópalo. Pasé de hacer la pieza más grande que hice hasta ahora en un anillo, a hacer la más pequeña.

Así nació un anillo minimalista en plata 925, hecho con el ópalo más chico que tenía en el taller. El diseño es limpio: un aro delgado y un engarce simple para una gema diminuta con un brillo anaranjado suave. Es la pieza más pequeña que fabriqué hasta el momento.

También terminé estas semanas un anillo con un ópalo de fuego que, en lo personal, tiene un valor especial. La piedra fue lapidada por Leandro Randazzo, de quien aprendo muchísimo sobre gemas y sobre el oficio. Hacer esta pieza con un ópalo preparado por él le dio otro sentido.

Un anillo simple en plata 925 donde la piedra es la protagonista. El ópalo de fuego muestra una gama cálida de colores y queda enmarcado en un diseño sin excesos, pensado para que la luz haga su trabajo. Hermoso ejemplar de Opalo de Fuego.

Mientras tanto, les cuento que ya estoy entrando en tiempos de cosecha de miel, así que empiezo a despedirme del taller por un tiempo. Voy y vengo entre las colmenas y la mesa de trabajo. Siempre que pueda sentarme a fabricar, lo haré; y siempre que haya algo para compartir sobre cómo sigue la vida del taller, también lo voy a traer por acá.

Muchísimas gracias por acompañar este proceso, les mando un fuerte abrazo, Pablo.


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