Detrás de un encargo

Este aro solitario nació a partir del encargo de una clienta el año pasado. La primera obsidiana arcoíris que habíamos elegido presentaba una pequeña marca superficial. A simple vista parecía una raya leve, pero interfería en la lectura de la superficie y en el pulido final.

Intenté corregirla en el taller. Sin embargo, con las herramientas disponibles no logré el acabado buscado, por lo que decidí enviarla al lapidador para un retrabajo más profundo.

Aun así, el resultado no alcanzaba el estándar que quería para esta pieza.

Optamos entonces por reemplazar la piedra.

Con el tiempo apareció otra obsidiana, con mejor integridad superficial y mayor profundidad de color. Recién en ese momento retomé el trabajo y finalicé el aro, encontrando el espacio entre las idas al campo y el tiempo disponible para el taller.

La obsidiana arcoíris exige precisión en el pulido para que los tonos verdes y rosados se revelen correctamente. No siempre responde de inmediato, y forzar el proceso no mejora el resultado.

Este aro quedó terminado con la piedra adecuada y en el momento adecuado.

Aro solitario, Plata 925 – Obsidiana Arcoiris


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